Abel Miranda – Expresionismo abstracto en el tatuaje


El expresionismo abstracto nace en Estados Unidos durante los años 40, aunque todavía tardaría un tiempo en extenderse a lo largo de todo el mundo, entre otros sectores, dentro del ámbito del tatuaje. Sin embargo, cuando consiguió atraer la atención de artistas e interesados a lo largo de toda la Tierra, logró establecer sus raíces de forma sólida y dar lugar a un estilo que se extendería en el tiempo y alcanzaría cotas inimaginables.

Qué es el arte abstracto en el tatuaje

El expresionismo abstracto en el tatuaje llega como una reivindicación del arte abstracto, intentando trasladar el concepto de espontaneidad e improvisación a la hora de crear una obra de arte, dejando de lado la razón.

El objetivo es dejar que el cuerpo sea el que exprese el modo en que concibe la obra o la sensación que quiere transmitir, creando a partir de aquí emociones que pasan desde un nivel etéreo a un nivel tangible con la ventaja de la libre interpretación, pero también la garantía de que tan sólo hay un significado real.

Tal y como podemos imaginar, sus orígenes están basados en el surrealismo, destacando la utilización de líneas que no obedecen a una norma específica, sino que buscan lograr establecer un nexo artístico intuitivo entre el propio artista y el observador.

En el ámbito del tatuaje, destacan sobre todo las figuras geométricas y el máximo dinamismo, rompiendo por completo con los moldes tradicionales y elevando a la enésima potencia las posibilidades tanto de expresión como de interpretación.

Mientras que la mayor parte de estilos de tatuajes se enfocan en diseños y zonas específicas del cuerpo, el tatuaje abstracto o basado en el expresionismo abstracto puede llegar a utilizar todo el cuerpo como lienzo, siempre y cuando éste sea el enfoque y objetivo, pudiendo limitarse a una zona específica pero motivando la idea del excentricismo, logrando de esta forma otorgar una gran libertad al artista que conseguirá plasmar sobre la extensión elegida no sólo un dibujo, sino también una forma de arte a menudo incomprendida pero siempre en vanguardia.

Por otra parte, el propio tatuaje también se va a beneficiar de un aspecto importante a diferencia del lienzo rectangular, y es que nuestro cuerpo tiene unas formas variantes, lo que permite dar un juego mucho más interesante e incluso ayuda a ofrecer una perspectiva distinta en la que se introduce una tercera dimensión e incluso puede llegar a motivar el pleno movimiento.

Lo mejor de todo es que este estilo no conoce limitaciones, sino que está abierto a experimentar y a crear nuevas obras artísticas sobre la piel, sin olvidar que hablamos de la máxima exclusividad, y es que es prácticamente imposible dar nacimiento a dos obras abstractas que sean iguales.

El expresionismo abstracto de la mano de Abel Miranda

Estilo propio de este artista que lo ha distinguido en numerosos países por la fuerza visual de sus composiciones, dificultad y limpieza técnica.

Estilo muy dinámico, que mezcla brochazos y huellas de pintura derramada con líneas geométricas.

Sus composiciones suelen abarcar grandes extensiones de cuerpo y se adaptan a la anatomía perfectamente, reforzando las líneas naturales del cuerpo y creando estructuras nuevas en él.

Estos diseños se crean destilando la idea y los sentimientos de la persona que lo llevará consigo, y se traducen al lenguaje plástico de Abel, para expresar en profundidad lo que siente la persona tatuada, y aprovechar al máximo la creatividad del artista. Además, la composición se construye conjuntamente sobre la piel de la persona que lo llevará consigo de modo que ambos forman parte del proceso.



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Avantgarde Tattoo Collective
Open chat